Despertarse cansada, reconocer la bonita luz del sol, dar gracias por todo, acordarse de Angi, leer cosas que no querías, quitarte el dolor de barriga con una sonrisa, decidir disfrutar con todo o con menos, recibir un cumplido, reirse con las chicas, comer jamón serrano, hacer crossword y leer sobre dance, darse cuenta de que tienes mucha energía, organize thoughts, charlar más de una hora sobre un solo fin de semana, escuchar y disfrutar, ser testigo y aprender, admirar otros puntos de vista y recuperar el sentimiento de acción, pensar en valores, tus valores, emocionarte por el compromiso y por la reflexión y las ganas de mejorar, reirte por lo gracioso que era ese chico exponiendo sus puntos, fijarte en cómo te gusta ese sueter, recordar lo que significaba el encuentro, esperar comiendo un bocadillo de queso, atreverte a preguntar, abrazar a Menchu, escuchar cómo tu amiga pisa tus huellas algo más rápido ( y de forma más interesante, o más inteligentemente, o menos dramática) que tú y alegrarte de ello, recuperar el activismo perdido (o parte de él),sentir el ambiente cálido en un pais tirando a frío, enfadarte por una noticia breve (y estúpida, o estúpido), sentir cada vez más que quieres ser feliz, más feliz, recordar por qué tomaste algunas decisiones, ponerte en tu lugar (el primero), decidir seguir con tu pathway, pensar en el porqué y el cómo, tener una conversación de más de una hora en una guagua sobre vivir en otro pais, sobre política, sociedad y raices con alguien a quien acabas de conocer, recuperar las ganas de hacer o recordar dónde estaban tus ganas, sorprenderte con algo que no esperabas y sonreir por eso con ganas de ir a la cama diciendote: qué rico. Escribir, escuchar música, hoy sólo me faltó bailar! ah, no...espera que en dos segundos vuelvo...ays, ya!bailado, maravilloso día completo.
Hay veces que no te esperas que un día tan normal te satisfaga tanto y te recuerde otra vez por qué vivir merece tanto la pena.