domingo, 12 de junio de 2011

if you read you may wake up

Ahora sólo tengo tristeza, alimentada a base de un cóctel fuerte de hormonas y vestida de lágrimas con las que hace tiempo no me baño. Triste porque me cuesta aceptar que no nos hayamos llegado a entender. Y por comprobar cómo miles de palabras sobre mí sólo emanaban dolor, exigencia, demanda, enfado, frustración, reproche. Mientras que una sólo sobre ella dice todo el amor que puedes dar.
Ahora vuelvo a confirmar que elegirme a mí fue mi mejor elección.

Cierro por un tiempo, para asimilar lo aprendido, para volver más grande. Cierro puertas porque hay una vista preciosa desde mi ventana. Cierro el grifo de la tristeza, porque lo abrí hace años y creí que el sonido que hacía era parte de mi vida y al quedarse 2 veces sin agua escuché el sonido de mis pensamientos y de mi voz, ese es el que quiero ahora.
Así que cierro.

domingo, 5 de junio de 2011

welcome back to myself

Despertarse cansada, reconocer la bonita luz del sol, dar gracias por todo, acordarse de Angi, leer cosas que no querías, quitarte el dolor de barriga con una sonrisa, decidir disfrutar con todo o con menos, recibir un cumplido, reirse con las chicas, comer jamón serrano, hacer crossword y leer sobre dance, darse cuenta de que tienes mucha energía, organize thoughts, charlar más de una hora sobre un solo fin de semana, escuchar y disfrutar, ser testigo y aprender, admirar otros puntos de vista y recuperar el sentimiento de acción, pensar en valores, tus valores, emocionarte por el compromiso y por la reflexión y las ganas de mejorar, reirte por lo gracioso que era ese chico exponiendo sus puntos, fijarte en cómo te gusta ese sueter, recordar lo que significaba el encuentro, esperar comiendo un bocadillo de queso, atreverte a preguntar, abrazar a Menchu, escuchar cómo tu amiga pisa tus huellas algo más rápido ( y de forma más interesante, o más inteligentemente, o menos dramática) que tú y alegrarte de ello, recuperar el activismo perdido (o parte de él),sentir el ambiente cálido en un pais tirando a frío, enfadarte por una noticia breve (y estúpida, o estúpido), sentir cada vez más que quieres ser feliz, más feliz, recordar por qué tomaste algunas decisiones, ponerte en tu lugar (el primero), decidir seguir con tu pathway, pensar en el porqué y el cómo, tener una conversación de más de una hora en una guagua sobre vivir en otro pais, sobre política, sociedad y raices con alguien a quien acabas de conocer, recuperar las ganas de hacer o recordar dónde estaban tus ganas, sorprenderte con algo que no esperabas y sonreir por eso con ganas de ir a la cama diciendote: qué rico. Escribir, escuchar música, hoy sólo me faltó bailar! ah, no...espera que en dos segundos vuelvo...ays, ya!bailado, maravilloso día completo.

Hay veces que no te esperas que un día tan normal te satisfaga tanto y te recuerde otra vez por qué vivir merece tanto la pena.

Después del 15M

Acabo de llegar de una asamblea en frente de la Embajada de España en Londres. Algo que está pasando desde que el 15 de Mayo tantos españoles 'indignados' se echaron a la calle, algo tan grande que traspasó fronteras y se hizo eco en los españoles que estaban fuera.
Estuve en Madrid justo la semana antes de las elecciones, pero había tanta gente en Sol (fue maravilloso ver cómo personas de todas las edades y condiciones hablaban en cualquier rincón del sistema político, de las desigualdades sociales, de la solidaridad, de la necesidad de cambiar las cosas...) que solo pude 'estar', y aunque sé que en ese momento eso era ya importante he querido seguir informándome de lo que pasa, intentar participar en lo que pueda, conocer, preguntar, actuar.
Así que hoy me dio tiempo de llegar a la asamblea general y me quedé asombrada con lo bien que se puede funcionar con respeto, comunicación, compromiso y ganas. El movimiento está solo al principio, va con calma, pero se mueve. Se llegó a consensos, se hicieron propuestas, se escucharon, se entendieron. Había turno de palabra, opiniones, respeto, comunicación, consenso. Un sistema asambleario, pacífico y con mucha solidaridad, me sentí volver a mis raices activistas.
Estoy con el movimiento y en la medida en la que pueda (he crecido y he aprendido a saber qué puedo y qué no) pondré mi granito de arena, que yo también estoy indignada, que soy joven, y me siento joven, y sí que puedo cambiar el mundo.

[Y por ahora mi granito de arena es este, después de tanto tiempo desconectada regreso para decirle al mundo que estamos en movimiento, y que después del 15M siguen ocurriendo cosas, también desde Londres]